Pues sí, despues de mucho tira y afloja yo gané la partida, o mejor dicho Justine cedió u poco y al final compramos un arbolito artificial de nada mas y nada menos que 7.5 pies de altura.Encaja perfectamente en el rincón del salón, y ya lo hemos adornado con los adornos de los viajes que hemos hecho.
Ahora que lo pienso no tengo ninguno de España, me voy a tener que comprar alguno con el toro de Osborne o algo así.jeje


Una sopa de lentejas en hogaza de pan para atajar el trabajo con fuerzas.
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